Capítulo 2: El sueño del agua
Cuando la comunidad decide actuar, el agua empieza a acercarse.

Después de aquel primer impulso, la comunidad entendió que el sueño del agua no podía quedarse en palabras.
Había que actuar.
Los vecinos comenzaron a recorrer el territorio, a observar las quebradas, a medir distancias con la mirada y a pensar cómo traer el agua hasta sus casas.
No era un trabajo fácil.
El terreno, las distancias y la falta de recursos hacían que el desafío pareciera grande… pero no imposible.
Poco a poco, las ideas comenzaron a tomar forma.
Se identificaron las fuentes cercanas y se empezó a hablar de cómo conducir el agua desde las montañas hasta la comunidad.
Cada reunión traía nuevas propuestas.
Cada conversación fortalecía la decisión de seguir adelante.
Ya no era solo un sueño…
era un camino que comenzaba a trazarse entre todos.
💧 MEMORIA DE LA COMUNIDAD
Según el testimonio de la señora Fabiola Gómez, en este momento surgió la idea de traer el agua desde las quebradas cercanas, lo que llevó a la comunidad a organizarse y definir cómo iniciar este proceso.
Yo sentía cómo me buscaban…
cómo poco a poco iban encontrando el camino para llegar hasta mí.
Toda gran transformación comienza cuando una comunidad decide actuar.
En La Sirena, ese fue el momento en que el sueño empezó a convertirse en realidad.
Tu voz también hace parte de esta historia.
Cada recuerdo, cada palabra y cada imagen guarda una parte de nuestro camino.
Si tienes una historia, una foto o un audio sobre ASAVLASI, compártelo con nosotros.

Recuerdo que traíamos el agua de una quebrada que baja por la portada subiendo para San Agustín y tocaba subir a espantar los gallinazos para que no ensuciaran la boca toma después ya se empezó a ir hasta donde está hoy el acueducto todos los domingos se hacía minga para trabajar
Don Jaime, muchísimas gracias por compartir este recuerdo tan valioso 🙌💧
Historias como la suya nos permiten entender de verdad todo el esfuerzo que hubo detrás del nacimiento de nuestro acueducto. Ese trabajo de subir a cuidar la bocatoma, espantar los gallinazos y participar en las mingas de cada domingo habla del compromiso y el amor por la comunidad.
Cada uno de esos momentos hace parte de lo que hoy somos como ASAVLASI, y nos ayuda a reconstruir esta historia que es de todos.
Lo invitamos a que nos siga compartiendo sus recuerdos… porque esta historia no solo se cuenta, también se vive a través de quienes la construyeron