Capítulo 1: Donde todo comenzó
Un sueño que nació de una necesidad… y comenzó con una conversación.

Esta no es solo una historia… es la memoria de una comunidad.
Hace más de 50 años, cuando este sector aún era una vereda, el agua no llegaba a los hogares como hoy la conocemos.
A orillas del río Meléndez, entre conversaciones y reflexiones, comenzó a tomar forma una idea que cambiaría la historia de la comunidad.
Era una necesidad sentida por muchas familias.
Fue entonces cuando un grupo de vecinos se hizo una pregunta que marcaría el inicio de todo:
¿Cómo llevar agua hasta sus casas?
En 1973, alrededor de 15 a 20 personas de la comunidad, entre ellos Don Lubin Orozco, dieron el primer paso.
No tenían grandes recursos, pero sí algo más importante: la voluntad de trabajar juntos.
Los fines de semana se reunían con pico y pala, abriendo zanjas bajo el sol, trazando caminos entre la tierra por donde poco a poco empezarían a instalar las primeras mangueras que lograban conseguir.
Cada metro avanzado era fruto del esfuerzo compartido.
Cada jornada representaba una esperanza más cerca de cumplirse.
Con el tiempo, más personas se fueron sumando a este sueño, fortaleciendo un proceso que no solo buscaba llevar agua, sino también construir comunidad.
Hombres y mujeres de La Sirena aportaron su trabajo, su tiempo y su compromiso para hacer posible este inicio.
Así comenzaron a construirse los primeros pasos de lo que hoy conocemos como nuestro acueducto comunitario.
💧 Memoria de la Comunidad
Según el testimonio de la señora Fabiola Gómez, los primeros trabajos se realizaron con el esfuerzo conjunto de los vecinos, quienes se organizaron para comprar mangueras y llevar el agua hasta un primer tanque construido en el sector.
Estas primeras acciones marcaron el inicio real del proceso comunitario del agua.
💧 Así nací yo, ASAVLASI… del esfuerzo, la unión y la esperanza de toda una comunidad.
Así empezó mi historia… en las manos de una comunidad que decidió no rendirse.
En aquellos primeros días no había certezas, pero sí una convicción: que trabajando unidos, el agua podría llegar a todos.
Esa decisión marcó el inicio de una historia que hoy sigue viva en cada hogar de La Sirena.
Tu voz también hace parte de esta historia.
Cada recuerdo, cada palabra y cada imagen guarda una parte de nuestro camino.
Si tienes una historia, una foto o un audio sobre ASAVLASI, compártelo con nosotros.
